Pan y Chocolate

Misión

Ser un Ministerio que ponga en acción el Evangelio de inclusión y cercanía a los más despreciados,  poniendo nuestros dones y talentos al servicio de nuestra comunidad.

Visión

Es alcanzar para Cristo la mayor cantidad posible de personas excluidas por la sociedad; supliendo algunas de sus necesidades y elaborando alianzas estratégicas con otras entidades, con el fin de ser canales de bendición, para que niños, niñas y adultos logren tener una vida adecuada en nuestra sociedad.

Objetivos

  • Crear un ambiente agradable de amistad, respeto y valor entre los miembros del Ministerio, así como con todas aquellas personas a las que servimos.
  • Ayudar, motivar y apoyar a los NNA, adultos y adultos mayores con los que trabajamos en cada uno de los programas.
  • Concientizar a la comunidad guatemalteca sobre el trabajo en calle, la necesidad de servir al prójimo, así como también de trabajar en la prevención con la niñez que vive en alto riesgo.
  • Influenciar y concientizar a la comunidad cristiana, principalmente a los jóvenes, para que puedan salir de su comodidad y logren ser una generación que transforme vidas e impacte a su sociedad.
  • Fomentar el crecimiento y desarrollo personal de las personas que se atienden, por medio de 2 programas que buscan restaurar su vida, reinsertar a la sociedad y suplir necesidades básicas.

¿Qué hace el Ministerio Pan y Chocolate? y ¿En qué consiste el Servicio?

Teniendo en cuenta nuestra Misión, actualmente contamos con dos programas que se describen a continuación:

Programa “Valientes”: Se atienden a niños de entre 7 y 12 años, que viven en los alrededores del Relleno Sanitario de la zona 3 de la Ciudad Capital. Los niños atendidos viven en condiciones de alto riesgo, tanto dentro como fuera de su casa. Están expuestos a drogas, grupos delictivos, violencia física, verbal y/o sexual, etc. Actualmente se atienden 20 niños, en un local a pocos pasos de la entrada principal del Relleno Sanitario. El ministerio les ofrece un lugar seguro donde se les provee desayuno y refrigerio, refuerzo escolar, orientación psicológica (consejería), reflexiones bíblicas y talleres (cocina, baile, teatro, etc.), además es un espacio para el cuido de su higiene personal.

El objetivo de dicho programa, es prevenir que estos niños y niñas se involucren en actos delictivos, prostitución o drogas, por medio de la ocupación de su tiempo libre y un encuentro real con Dios. Pero también, pretendemos que este grupo logre salir del círculo repetitivo de pobreza mental y de acomodamiento que mantienen muchos de los que viven en ese sector. Para que los niños y niñas puedan tener mejores oportunidades de vida.

Programa “Pan y Chocolate Calle”: cuenta con 9 años de experiencia. Durante este tiempo se ha llevado el Evangelio a la calles de la zona 3 y 1. El objetivo es mostrar el Amor de Dios a personas marginadas de la sociedad, apoyándoles en áreas importantes de su vida, así como también motivarles a transformar su estilo de vida. Grupos objetivo del programa son: Personas en situación de calle, sexo servidoras y travestis quienes se prostituyen en las zonas mencionadas anteriormente.

Actualmente se les lleva cena todos los sábados. En los casos de indigencia, se cuenta con alianzas de organizaciones que trabajan con personas en situación de calle, con el fin de ayudarlas a salir de una vida de adicción. Lamentablemente, para las sexo servidoras y travestis aún no se han encontrado otras organizaciones que trabajen con este sector de la población, por lo que el programa “Calle”, ofrece “Una Pastoral desde abajo”. Un discipulado a personas de estos grupos que deseen conocer más de Dios y tener una mejor relación con su Creador.

En general, tratamos de desarrollar un servicio integral. Ofreciendo un Evangelio transformador, creando una comunidad cristiana de cercanía y de inclusión a los más despreciados y desprotegidos. 

¿Quiénes conforman el equipo de Pan y Chocolate?

Somos voluntarios cristianos que creemos en el llamado de Dios a nuestras vidas, para trabajar en sectores donde viven o trabajan personas marginadas por la sociedad.

Somos una comunidad que cree y promueve un Evangelio de inclusión y de cercanía a los más necesitados, siguiendo el ejemplo de Jesucristo.

Valores

  • Compromiso y responsabilidad. Estamos comprometidos a servir a nuestro prójimo en lugares donde no cualquiera desea estar, y somos responsables de ser un canal de bendición.
  • Cooperación y colaboración. Los unos a los otros sin restricciones colaborando para hacer posible nuestra misión  y ser efectivos en nuestro servicio.
  • Marcar la diferencia. Entre los ministerios cristianos, ser un ministerio con un enfoque distinto, pero regido por la verdad bíblica-teológica; comprometidos con nuestra comunidad.
  • Perseverancia. No cansarnos de intentar ayudar y motivar a las personas que atendemos, para que logren salir de una vida que les detiene su superación comunitaria y espiritual.
  • Paciencia. Debemos tener la capacidad de aceptar la tardanza en el proceso de restauración o reivindicación de vidas dañadas en las personas atendidas.
  • Respeto. Aunque no estemos de acuerdo con las creencias, actitudes o estilo de vida de las personas a las que atendemos, debemos respetar su vida, su opinión y su actitud.
  • Aceptación. Existe una diversidad de personas a las que atendemos, por lo que debemos aceptarlas tal cual son, tomando el ejemplo de Cristo en la tierra. Aunque algunos no acepten lo que hacen, sí y rotundamente sí aceptamos a nuestro prójimo.
  • Compasión. Así como Jesús tuvo compasión de las personas que le seguían, así mismo nosotros debemos tener compasión por las personas que atendemos.
  • Justicia. Creemos en la justicia divina y creemos que nuestra sociedad necesita justicia. Promovemos la justicia en todos los niveles de la sociedad y rechazamos la injusticia que vivimos a diario, sobre todo frente a los desprotegidos, a los sin voz.
  • Amistad. Todas y todos los que pertenecemos al Ministerio, debemos fomentar la amistad entre nosotras y nosotros, para lograr transmitir ese sentimiento a las personas que atendemos.
  • Amor. Sin duda alguna, cada miembro del Ministerio debe promover el amor entre todas las personas. Es una cualidad que debe tener toda aquella persona que desee pertenecer a nuestro equipo y servir entre los más necesitados.
  • Generosidad. Creemos en que la generosidad debe ser una cualidad importante para quien trabaja en una comunidad desprotegida y menospreciada por la sociedad. Generoso con lo que Dios nos da, generoso con los demás.
  • Honestidad. Cada miembro del Ministerio debe promover la honestidad entre las personas que atendemos, así como también ser honesto con lo que Dios nos provee.
  • Compartir. Compartir con las personas más necesitadas y desprotegidas, nuestros dones, talentos y todo aquellos que deseemos, recordando que Jesús compartía con todas y todos sin excluir a nadie.
  • Aprendizaje. Tener el deseo y el anhelo de aprender cada día de las personas con las que nos relacionamos y trabajamos.
  • Igualdad. Creemos que nadie en el Ministerio, participantes y atendidos, es considerado mas o superior que otro, ni por su género, ni por su estilo de vida, edad o condición. Todas y todos tenemos la capacidad y el derecho de lograr metas y sueños.

 Raúl Moreno

 Director General

Teléfono: +502 5725-0636

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